EL PACTO ELÉCTRICO TENDRÁ QUE DECIDIR SI CARBÓN O ENERGÍA RENOVABLE.

 

 

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La gran decisión que debe tomar el Pacto Nacional por la Reforma del Sector Eléctrico es si la matriz eléctrica del país será en base a carbón o en base a fuentes de energías renovables.

Esta decisión pasa con aceptar o no el carbón en las plantas de carbón de Punta Catalina que generarán por si solas el 40% de toda la electricidad en la República Dominicana. El carbón de Punta Catalina, el de las ITABOs y el de Barahona producirá entre el 52 y 54% de la electricidad que se generará.

Si no se acepta el carbón y se decide que la matriz eléctrica dominicana será preponderantemente en base al viento, al sol y al agua, entonces se deberá convertir a Punta Catalina a gas natural, lo que es más barato, emitirá CO2 por debajo de la mitad de las del carbón y podrá obtener financiamiento internacional blando proveniente de la banca internacional multilateral al que no puede acceder el carbón por ser el fósil más contaminante y mayor emisor de dióxido de carbono.

Dependiendo de lo que decida el Pacto Eléctrico con respecto a Punta Catalina, el país recibirá distintas consecuencias.

Si la decisión del Pacto Eléctrico es acabar de construir a Punta Catalina a carbón mineral, las principales consecuencias de esta decisión son:

– Una matriz eléctrica de alto nivel de emisiones de dióxido de carbono, lo que incrementará la huella de carbono del país, contribuyendo al calentamiento global y al cambio climático cuyos efectos amenazan nuestra supervivencia en nuestra condición de isla colocada en el trópico. No seremos candidatos a ser financiados por el Fondo Verde del Acuerdo de París.

– Dependeremos de las importaciones de carbón mineral y de otros fósiles, con lo cual nuestra seguridad energética será muy precaria.

– Catástrofe sanitaria y ambiental en la provincia Peravia, afectando a la salud de una población de cien mil personas, a la producción agropecuaria y a los recursos costero y del litoral de esa provincia.

– Bloqueo por más de 20 años al ingreso de las energías renovables y por tanto de la oportunidad de un desarrollo sostenible.

– Aumento de la tarifa eléctrica. El Kwh producido por Punta Catalina será mucho más caro por sus sobrecostos financieros que el Kwh producido por petróleo, lo que propiciará que continúen generando las plantas más ineficientes en base de petróleo.

En cambio, si la decisión del Pacto Eléctrico es convertir a gas natural las plantas de Punta Catalina, las principales consecuencias son las siguientes

– De inmediato una reducción considerable de las emisiones de C02 y prácticamente ninguna contaminación ambiental sobre la población y el entorno de la provincia Peravia. Tendremos derecho a acceder al Fondo Verde del Acuerdo de París para prevenir, mitigar y adaptar ante el cambio climático y sus efectos.

– La posibilidad de sustituirse progresivamente el carbón, el petróleo y el gas natural por fuentes de energía renovable abundantes en el país. Para el año 2030, el 85% de la electricidad podría ser producida por fuentes renovables.

– Independencia y seguridad energética de la República Dominicana, ahorrándonos una gran parte del 7.6 del PIB que se emplea en importaciones de fósiles.

– Una reducción sostenible de un 40% de la tarifa eléctrica.

Es importante que el Pacto Eléctrico contribuya a la existencia de una buena regulación y a la creación de un mercado eléctrico realmente competitivo que han sido aspiraciones manifestadas especialmente por el sector empresarial

Sin embargo, lo que de verdad beneficiará al país y nos abrirá futuro es el cambio de los combustibles que generan la electricidad, que en vez de ser fósiles importados como ahora, sean de fuentes renovables autóctonas con tecnología de punta.

Si Punta Catalina finalmente opera con carbón, el cambio que se pacte será insignificante aunque puedan beneficiar algunos sectores económicos. El Pacto Eléctrico logrará su finalidad, habrá valido la pena, si consigue encausar el cambio de la matriz eléctrica actual por otra en base a fuentes de energías renovables, porque estaría abriendo el camino al desarrollo sostenible, a la independencia y la seguridad energética del país y a brindar electricidad barata.

Enrique de León,

Vocero del Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC

21 de septiembre del 2016,

Santo Domingo, D.N.,

República Dominicana.

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