Lic. Danilo Medina y Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) no pegan una.

¡NO PEGAN UNA!

El gobierno dominicano y los administradores de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) no pegan una.

Después de hacer aprobar en el Congreso Nacional, vía express y con correa en mano, los bonos de deuda pública por 600 millones de dólares para financiar a Punta Catalina, no han encontrado la manera de colocarlos en los mercados internacionales.

Las agencias de corredores y las empresas que cotizan en la bolsa de Nueva York que son los que habitualmente negocian estos bonos, no pueden adquirirlos al estar éstos directamente referidos al financiamiento de un proyecto de carbón mineral.

Estas entidades al entrar a la bolsa de Nueva York se hacen compromisarios del Protocolo de Kioto y ahora al Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, convenios que las restringen en cuanto a realizar operaciones relacionadas con carbón mineral.

Para poder colocar estos bonos el gobierno tendría que hacerlos regresar al Congreso Nacional para que mediante ley se les consigne un nuevo destino que no sea el financiamiento de las plantas de carbón de Punta Catalina.

Sin embargo, regresar estos bonos a las cámaras legislativas, además de quedar en ridículos, un papelón del tamaño del Palacio Nacional, chocaría con los límites de endeudamiento aprobados para el próximo presupuesto nacional y constituiría un incremento de la deuda pública del país que asciende a US$33,820 millones.

Esta acción fallida, se suma al intento de tomar prestado 600 millones de dólares de los fondos de pensiones y a la venta del 49% de las acciones de Punta Catalina que han saldado en estrepitosos fracasos.

El préstamo de los fondos de pensiones no se pudo concretar por la gran resistencia que se produjo en la opinión pública en contra de esa acción.

También las AFP y los bancos donde están depositados los fondos de pensiones se opusieron, bajo el argumento que una salida tan grande de recurso amenazaría la estabilidad del sistema financiero, especialmente su encaje legal.

En cuanto a la venta de acciones de Punta Catalina, el sector privado del país no le hizo el menor caso. La falta de transparencia y el costo sobrevaluado de estas plantas impiden cualquier transacción al respecto. Con el costo original de Punta Catalina de 2,040 millones de dólares es posible construir a gas natural el doble de plantas con una mayor capacidad de generación.

El gobierno se empecina en que estas plantas sean a carbón cuando es técnica y económicamente factible su conversión a gas natural, resultarían más baratas y no tendrían ninguna dificultad de obtener financiamiento blando para este proyecto.

Sólo un detalle que parece ser el responsable de este empecinamiento de las autoridades: No habría justificación alguna para la sobrevaluación de alrededor de mil millones de dólares de estas plantas construidas por Odebrecht para operar con carbón mineral.

Mientras el gobierno no entre en razón, se podrá seguir esperando nuevos yerros y probablemente aún más ridículos, con estas plantas de carbón de Punta Catalina. Basta con recordar que Ruben Jiménez Bichara, primer vicepresidente de la CDEEE, preguntado en el Congreso Nacional por el costo final de Punta Catalina, confesó que no se sabía.

La imagen puede contener: una persona
Foto: Ruben Jiménez Bichara
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s