“LAS NAVIDADES EN MI PUEBLO, EN LOS ANOS 60’S”.

DESDE ORLANDO PARA EL MUNDO

JESUS RAMON BAEZ COSTE JESUSBAEZCOSTE57@GMAIL.COM

“LAS NAVIDADES EN MI PUEBLO, EN LOS ANOS 60’S”.

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Hablar de navidad, y pensar en la manera que se realizaban en nuestro pequeño y adorado pueblo de Bani en los años 60’S, es una forma muy dinámica de trasladarse y reencontrarse con el pasado. Para nadie es un secreto, que los dominicanos y muy especial los banilejos que están ausentes, y que tienen muchos anos radicados en el exterior, para este tiempo de estas celebraciones navideñas, las nostalgias, las añoranzas y los lindos recuerdos de nuestras infancias se apoderan de todos nosotros  en la distancia.

En estos momentos que decido escribir estas líneas, me siento identificado como uno más, que vive de los recuerdos de aquel ayer. Estando en el frente de mi casa en donde  el otoño se deja sentir, con las caídas de las hojas de los árboles  en donde el anochecer llega más temprano,  y  la suave briza, es un firme indicador que se acerca la celebración de las festividades  navideñas.

Los rostros, las sonrisas, la alegría, la música, dan una connotación de paz, es como que todos nos transformamos y nos unimos para la celebración del nacimiento del hijo de Dios.

Debo manifestar  que existe por mi lado, un interés en contribuir e ilustrar y a la vez enriquecer a las nuevas generaciones, y  por otro lado a todas aquellas personas que pudieron disfrutar, de cuan sanas eran las navidades en nuestro pequeño terruño. Así mismo dar continuación a los magníficos  esfuerzos que hace el dilecto y gran munícipe Don Fabio Herrera Minino, cuando nos recrea y nos llevas a ese Bani del ayer, de los años 50’S, y 60’S,  con una manera muy particular de fortalecer  las memorabilia de nuestro pueblo, para lo cual quiero sumarme a su esfuerzo.

Ubicado  con mis pensamientos puestos en mi pequeña casita de la Máximo Gómez, un día 24 de diciembre en la celebración de la Nochebuena.  En este humilde hogar como la gran mayoría de los hogares en este municipio con una composición de clase media baja,  clase media alta. Esta sociedad que nos representaba estaba compuesta por hombres y mujeres serias, trabajadoras, con valores y principios, en donde el salario promedio era muy bajo y tenían ciertas restricciones de consumo de algunos artículos que se consideraban de lujos.

Como una tradición en nuestro hogar por instrucciones de nuestro abuelo paterno, ese locrio de pollo, no faltaba en esa mesa, acompañado de unas ricas teleras, que había llevado bien temprano en la mañana el querido Viejo Pan,  así mismo no faltaban esos ricos pastelitos adquiridos donde dona América  Bello, o en su defecto donde Don Tomasito Bobadilla, naturalmente se complementaba con una rica ensalada rusa la mejor que he comido en todos mis años de existencia que preparaba mi tía Digna(epd), Así de suculenta  era nuestro manjar en esas ocasiones, simple y sencilla, pero con un valor agregado de sentimientos puro.

Al terminar la misma recorríamos hasta la pequeña sala de nuestro hogar, adornada con una pequeña mesa en el  centro vestida con un fino mantel con los colores alegóricos de la fecha, una que otra flor de pascuas, la pequeña vitrina  en un lateral, un filtro de agua en una esquina y más al centro un pequeño radio pick up, en donde se podía escuchar algunas canciones de fondo, como el cascabel de Feliz del Rosario, la rosa blanca, noche de paz, mi burrito sabanero, entre otras tantas, finalmente nos deleitábamos mirando el pequeño árbol de navidad de ramas del entorno recién cortado y pintado, colocado en una vieja lata de pintura, decorados con algodón y pelos de ángel y unas luces que eran unas botellitas que  al calentarse hervían, provocando una ebullición para el deleite nuestro.

Ya en la mesa, la abuela servía porciones para cada uno de los integrantes de la familia, el cual se observaba un recipiente en metal con  servilleta en tela, en la cual se colocaban los dulces azucarados o turrón, algunas gomitas, adornadas con pequeños ramilletes de uvas y pasas con semillas y lo más notorio, el pequeño gajito de manzana con el mejor sabor y olor que cuerpo humano podía percibir. Para esta ocasión solo un pedacito de esta manzana que le correspondía a cada comensal, pero con cuanto gusto con cuanto entusiasmo,  y cuanta paz, y felicidad se disfrutaba este Preciado momento.

Para los mayores, que siempre se unían a esta celebración, las tías y tíos que siempre pasaban a saludar, degustaban de un vino cinzano, un buen moscatel caballo blanco, la abuela le encantaba un ponche crema de oro, o un traguito de anís confites, con sus campanitas de adornos en la etiqueta.

Todas esas vivencias y recuerdos  viven muy adentro de mi Corazón, cuando para esta fecha, visualizo a mis hermanos Ramón y Yasmina, y más tarde se unieron Riquelme y Tony, para compartir estos sanos y hermosos momentos que vivíamos en una familia integra, bajo un modelo enmarcado  en tradiciones, valores éticos y morales y sobre todo el respeto para con los demás.

En esa época en nuestro pueblo se vivía en convivencia, ya que el llegar la noche, se podía apreciar el movimiento en todo el vecindario, acarreando diferentes platos para un compartir entre familias, sentados en los frentes de sus casas en cómodas mecedoras, escuchando música hasta altas horas de la noche. Ese era nuestro Bani, de familia, del que siempre se ha hablado, y que hoy ni remotamente tiene algún parecido.

Pero lo  que más nos llenaba de felicidad era llegada de los Estados Unidos de, nuestra tía Nany quien llegaba como Juanita cargada de mercancías, y donde los dulces y golosinas rendían más porque ella traía los ricos dulces americanos.

Cuantas nostalgias cuanta satisfacción el poder haber vivido, cada uno de estos momentos. No me arrepiento que a pesar de las limitaciones  económica de nuestra familia, éramos millonarios en abundancia de bendiciones, amor, salud, en un humilde hogar, en donde la integración, jugaba un papel estelar, si Dios me diera escoger me gustaría poder sentir nuevamente la celebración de una navidad a este estilo en mi pequeño Bani, al que sin lugar a dudas a pesar de la distancia, sigo amando con todo mi corazón, porque realmente, sin demagogia  YO SI AMO A MI PUEBLO.

 

 

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